jueves, 24 de marzo de 2011

VERDE...

Verde como las plumas de un quetzal de Guatemala,
como el jade que fertiliza de esperma pétreo
las pirámides de los mayas antiguos,
como el fulgor cegador de las esmeraldas del Serrallo
o la oriflama que ondea con la enseña del Islam.

Verde como un valle de mi Asturias,
malaquita lustrosa que escala las cordilleras
y declina en los arroyos.

Verde de mar y océano,
de absenta que las gargantas cauteriza,
verde de botella y  de manzana, de árbol y arbusto,
de trópicos  y de Amazonía,
de praderas infinitas donde pastaron los siglos,
verde como la baranda que Lorca un día cantase,
verde cual esperanza teñida de tinta glauca.

Mayte Dalianegra.

Pintura: "Fiore di vita", ("Flor de vida"), 1902, Giovanni Battista Carpanetto, (1863–1928). Colección privada, Galería Sant' Agostino, Turín.

Safe Creative #1103118685028

domingo, 20 de marzo de 2011

TEJEDORA.

Como otrora tejiesen las tiernas arréforas
el sagrado peplo de Atenea,
cuidando la urdimbre,
mimando la trama,
así tejo este poema para ti,
con las manos cegadas de palabras,
con los sueños volando sobre tus huellas
y la boca envuelta en la turgencia del beso
sobre la tibieza de una madrugada aún por llegar.

Soy perseverante Penélope
desmadejando en la noche
el ovillo nacido con la albura,
soy tejedora de poesías de tu simiente germinadas.

Mayte Dalianegra.

Pintura: “Penelope and the suitors”, (Penélope y los pretendientes), 1912, John William Waterhouse.

Safe Creative #1103208768068

viernes, 18 de marzo de 2011

SEA ESTE AMOR.

Sea este amor que me puede
y me hinca de hinojos,
gélido beso de áspid
clavándose en el oscuro pezón
de la última reina del Egipto antiguo.

Sea templado acero toledano,
presto a batirse brioso en duelos encarnizados
y a morir en lances varios,
sediento de derramarse
como derrama la luna albura
por esos valles.

Sea este amor poderoso
continente colosal
que retiene mi poesía,
que me mengua y me acrecienta
con voluble displicencia,
que me tortura y me mata con tan sólo un silencio
o me devuelve la vida con la nimiedad de un gesto.

 Mayte Dalianegra.

Pintura: “La muerte de Cleopatra”, 1874, Jean André Rixens.
Safe Creative #1103188753276

sábado, 12 de marzo de 2011

EN LO OSCURO

Unos ojos me miraban
en lo oscuro,
unas luces me brillaban en la ausencia,
las pupilas encendidas
como brasas, los párpados
embargados de tinieblas.

Una voz me susurraba al oído
(con rumor de caracola marina),
y en la noche
vertebrada de luciérnagas,
fuiste mío al compás
de mis caderas.

Mi grupa fue
tu rítmica cabalgadura,
y mis pechos,
de azúcar y de cereza,
alimentaron de calor
tu boca fiera (ese abismo
custodiado por tus labios).

Mayte Dalianegra

Pintura de Aaron Nagel

Safe Creative #1103128690531

viernes, 11 de marzo de 2011

AZUL PROFUNDO.

Azul profundo y submarino,
tentáculo abisal
prendido en el génesis de las eras;
azul intenso, híbrido de cielos y mares,
oscuro azul, alquitranado de auroras y delfines
poseyendo, a cabriolas,
la vacua concavidad celeste,
en un inhóspito viernes de tormentas de soles,
de lunares marejadas
e inocencias sublimadas por el verbo.

Mayte Dalianegra.

Pintura: “Mailis”, 2010, Marina Dieul.
Safe Creative #1103118685233

martes, 8 de marzo de 2011

UN AÑO MÁS.

Mayo abrió su fragante corola
y junio nació salivando el sol en su boca de glicinia;
trastabilló sus días hasta un veintiuno de septiembre,
zambulléndose en el gualdo tálamo
cedido por la hojarasca de un vetusto roble,
para concluir su singladura por el país de las nieves
disfrazado de arlequín en un carnaval sureño.

Anclaron los meses sus rudas cadenas,
al paso del tiempo llegaron las mieses doradas,
el heno perfumado de fresco verdor,
las lluvias, los caminos enlodados de sueños por cumplir,
los collados coronados de amor, quizás glorioso tifón;
mudaron las risas, los llantos,
las mil cicatrices que nos van quedando,
las mías, las tuyas.

Hoy tus años suman uno más,
nuestras esperanzas, una menos,
¿cantará algún ángel nuestras alegrías, o serán tristezas?

Tal vez la desdicha  mi entrega jalonase,
puede ser que nunca fuese siempre y siempre fuese nunca,
mas no dudes que la sinceridad fue mi divisa,
que el nogal pariese nueces y no avellanas,
 no dudes, mi amor, de que por ti,
con el alma entre los dientes
 enlazando una sonrisa serena,
fenezca atrincherada en el recuerdo.


Mayte Dalianegra.

"Phyllis and Demophoon", ("Filis y Demofonte"),  1870, Edward Coley Burne-Jones, City Museum and Art Gallery, Burmingham, UK.

Safe Creative #1103058634414

jueves, 3 de marzo de 2011

JARDÍN UMBRÍO.

Tu alma es un jardín umbrío,
sin el sol de la verdad,
crece en él un musgo frío
y una yedra ponzoñosa
de la más atroz mentira
y la cruel deslealtad.

Mayte Dalianegra.

Pintura de Nancy Depew.

Safe Creative #1103258815200

miércoles, 2 de marzo de 2011

A UN CARNAVAL VENECIANO.

Ríe la noche bajo estrellas de fuego,
cromáticas iridiscencias tachonando
el lóbrego acerico celeste;
vueltas hacia las tinieblas,
las miradas fascinadas del gentío
- girasoles ansiando aprehender la luz -.

Ríen también las empedradas plazas
y las angostas callejuelas que ciñen los palacios,
los bonancibles canales mutan su serena mansedumbre
en aras de lujuriosas mareas,
bajo el violento arrojo de las góndolas.

Ríen las máscaras limpias de semblante,
faltas de nombre, sólo ojos atisbando la carne,
tras los barrocos atuendos intuyendo voluptuosas formas,
adivinando, cual pitonisas,
protuberancias y oscuras grutas,
lamiendo de las sombras su impudicia.

Ríen hasta los gatos, como aquél azafranado
que ronroneaba con las notas de maese Vivaldi.

Ríen y no cesan en sus risas,
las cortesanas dilectas de Casanova,
exhibiendo la insolencia de los turgentes alcores
que nimban sus talles de mirto,
la pericia de sus labios de amapola
o el vertiginoso tremolar de sus lenguas.

Ríe la risa misma,
la hilaridad manifiesta de la dicha,
engalanando de oropeles el invierno,
cubriendo de guirnaldas esos puentes
donde se cruzan el extravío y la salaz codicia.

Mayte Dalianegra.

Pintura: “Máscara de Venecia”, Constantin Mogilevsky.

Safe Creative #1103018609650