viernes, 25 de noviembre de 2011

HABANA VIEJA.

Habana Vieja,
torrente antiguo,
sones y danzones
de melaza y caña hambrientos,
amamantados en pechos de mulatas
que contonean caderas de guitarra,
por aromas de ron añejo
y hierbabuena rasgueadas.

Habana Vieja,
semen de mambises engendrando héroes
hasta el hemisferio austral.
Malecón por el amor traicionado,
cantos de sirena
que son sólo eso: ¡cantos!

Mayte Dalianegra.

Pintura de Ramón Lombarte.
Safe Creative #1111250594030

A LOS AEROGENERADORES.

Molinos sin Don Quijote,
blancos gigantes aspados
dibujan el horizonte
de los cerros castellanos.

Mayte Dalianegra.

Pintura: "Boreas and fallen leaves", ("Bóreas y las hojas caídas"), Evelyn De Morgan, (1855-1919).

Safe Creative #1111250593842

lunes, 21 de noviembre de 2011

LA AVIDEZ DE LOS NENÚFARES.

La avidez de los nenúfares
reclama de mí,
la suerte de una Ofelia enredando
su núbil cabellera en el seno lacustre
del olvido.

Vida inútil desangrada entre la niebla
del desatino necio,
bebiendo las aguas del Leteo,
fagocitando lotos de pétalos
tan virginales como un papel en blanco.

Mayte Dalianegra.

Pintura: “Ofelia”, (1910), John William Waterhouse.

Safe Creative #1111210565520

viernes, 18 de noviembre de 2011

HOY NO VENDRÁS.

Hoy no vendrás a este ágape
de alimentos fríos e insípidos,
la cena ya no recibirá nunca
el calor del fogón,
y el oropel de su refulgente vajilla
se oxidará, junto con los restos de las viandas,
en el polvoriento mantel del olvido.

Ahora sé que no es oportuno
confiar en quien en una no confía,
que hay que temer a quien a una,
sin razón alguna teme,
y que abrirse como un loto
mostrando la perla del interior,
es exponerse a recibir el desamparo,
cuando no, la traición.

Al fin aprendo, la vida es la gran Maestra.

Mayte Dalianegra.

Pintura: "El banquete de Tereo", Peter Paul Rubens, (1636-37), Museo del Prado, Madrid.

Safe Creative #1111150522225

martes, 15 de noviembre de 2011

Y NO DEBERÍAMOS TEMER...

No deberíamos temer
el acoso de las hordas enemigas,
ni aun cuando el bosque de Birnam,
de ramajes camuflado,
camine hacia nuestro encuentro.

No deberíamos temer el hostil acero
que los adversarios de lo empírico
esgriman contra nuestras
mortales carnes,
pues hierve en nuestras venas
el antídoto que se opone a tan fecundo miedo,
engendrado en la magia, la superstición
y la hechicería.

Y no deberíamos temer
sino al otro,
al extraño,
al embozado que no muestra su rostro
por temor a ser reconocido,
a sufrir represalia alguna
por ser,
simplemente, él mismo.

Mayte Dalianegra.

Pintura: "Macbeth and Banquo meeting the witches on the heath", ("Macbeth y Banquo encontrándose con  las brujas en el brezal"), 1855, Théodore Chassérieau.

Safe Creative #1111150522515

domingo, 13 de noviembre de 2011

TE ESPERO AQUÍ.

Te espero aquí,
frente a las aristas de mi mesa,
mordaces en el absoluto mutismo
que atestigua esta soledad
nunca vencida por el sueño.

Te espero silente como ellas,
impertérrita también,
con los labios cosidos
para no permitir la inoportuna
evasión de un suspiro.

Pasan los minutos, las horas,
puede que los días,
y aquí sigo, enmarañada de telarañas,
esperando que una glauca luz
me ilumine la faz,
que me devuelva la sonrisa
perdida en esta demora de tiempo y silencio.

Y aquí sigo, todavía,
esperándote, siempre esperándote,
apurando mis ansias
en la tinta de un poema
que tus ojos obviarán,
disimulando, fingiendo que nada acontece,
mintiéndote, mintiéndome,
sepultando bajo el légamo de la conciencia,
el inclemente y tempestuoso
río que me fluye dentro.

Mayte Dalianegra.

Pintura: “Automat”, (“Autómata”), 1927, Edward Hopper, Des Moines Art Center, Des Moines, Iowa, USA.
Safe Creative #1111130511492

jueves, 10 de noviembre de 2011

VUELVO...

Vuelvo a esta playa del mundo,
a habitarla como un grano más,
a comprobar, cada tarde,
cómo se defenestra el sol
desde las elevadas cumbres del horizonte,
con la puntualidad de un engranaje suizo.
A asistir, también puntualmente,
a su eclosión matutina,
y a esperar lo inesperado
en este mundo que piso,
en ésta la última frontera.

Mayte Dalianegra.

Pintura de Boris Dragojevic.
Safe Creative #1111100487086

lunes, 7 de noviembre de 2011

NO ME HARÁS SUFRIR.


No me harás sufrir porque no te vea,
pues eso no me hará dudar de tu existencia,
tampoco veo los átomos
y sé que están ahí,
con sus electrones girando locamente
en torno a un apático núcleo,
ignorante de su presencia y de su arrojo.

No me harás sufrir porque no sienta la calidez de tu piel
o el sabor afrutado de tu boca,
pues imagino la tibia seda que te cubre,
y las cítricas partículas que navegan por tu saliva,
y las imagino zarpando hasta mi orilla,
colmando de limones y de mangos,
de naranjas de la China y de concupiscentes papayas,
la húmeda oquedad que se abre tras mis labios
escarlata, de orquídea lasciva y salvaje.

No me harás sufrir mientras el cielo
se conserve por encima de las nubes,
y éstas, los cirros, los nimbos y también los cúmulos,
no viertan el caudal gaseoso que atesoran,
en cascadas voluptuosas y sonoras,
y sean gotas de lluvia, afiladas y menudas,
las que salpiquen los vitrales que nos cobijan.

No me harás sufrir mientras tu corazón
se engarce con el mío en sístoles y diástoles silenciosas,
pues nada enturbiará mi felicidad contigo,
esta secreta felicidad que ahora vivo. 

Mayte Dalianegra.

Pintura: “La atención”, Federico Andreotti, (1847 -1930).

Safe Creative #1111070465695

sábado, 5 de noviembre de 2011

EL ZUMO DE LA VIDA.

De liviano azafrán mi cuerpo atavío,
ondulada flor de melocotón,
vaporoso cendal flameando
bajo los cálidos rayos del sol de junio,
mientras el sueño embarga mi consciencia…

Ligera de equipaje viajo,
sin más maletas que el deseo
que renace en el mundo lúbrico
y onírico de los sueños paridos
en hamacas de siestas caniculares,
sin más expectativas que la vida
servida en la argéntea bandeja
del propio existir, del vivir por no morir,
del perseguir, segundo a segundo,
la propia existencia,
hasta ese entronizado,
(hasta la saciedad),
 -segundo homicida-
del rastrear el dulce jugo,
ese sabroso, suculento, sazonado
y especiado…
¡zumo de la vida!

Mayte Dalianegra.

Pintura:"Flaming june", ("Sol ardiente de junio"), 1895, Frederic Leighton.

Safe Creative #1110290399643

viernes, 4 de noviembre de 2011

UNA CIERTA FELICIDAD.

Una cierta felicidad
milita bajo esa cúpula celeste
que tremola con el gélido soplido de Bóreas.

Tal vez sea una ínfima dosis de felicidad,
algo imperceptible,
como el aliento sosegado
y perfumado de montaraces hierbas,
del fauno que sestea al abrigo de un sol de otoño.

Quizás una felicidad compartida
en los segundos que preceden
al crepúsculo,
quizás rememorada con deleite
en los que escoltan al orto solar.

Posiblemente sólo haya de ser eso:
una íntima y pequeña cuota de felicidad.

Mayte Dalianegra.

Pintura: "Fauno y bacante", William Adolphe Bouguereau, (1825 - 1905).

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martes, 1 de noviembre de 2011

PADRE, MADRE, AHÍ TAN SOLOS...

A mis padres

Qué frío tienen los muertos
en sus celdillas de abeja
de necrópolis desiertas.

Padre, madre, ahí tan solos...
Solos en las madrugadas
de noches amanecidas
sin soles que las calienten.

Qué frío sienten sus cuerpos
de vacío y mudo incienso.

Padre, madre, ahí tan solos...

Os dejo unos crisantemos
de rubia miel florecidos,
y el recuerdo de otros tiempos
donde la vida latía
en medio de vuestros pechos.

Padre, madre, ahí tan solos...

Se me marchitan las flores
con la sal de mis lamentos,
padre, madre, ahí tan solos…

Mayte Dalianegra

Pintura: "In Memoriam", 1898, Evelyn de Morgan

Safe Creative #1111010417135