sábado, 30 de junio de 2012

EL TIEMPO

El tiempo es un largo río
cuyo caudal todo arrastra,
el terso nácar de la juventud,
las perlas de los besos…
no dejando tras de sí
más que cúmulos de limo.

Lodo y ruinas,
sal y desierto.

El tiempo es un delfín
blandiendo sus cabriolas
sobre la superficie del mar
como acero de daga…
frías puñaladas hendiéndose
en el azul gélido y metálico.

Faca y hielo,
destrucción y olvido.

El tiempo es la pérdida
de todo paraíso.
Mas de las piedras mudas
y de las mustias hojas,
germinarán los mundos
que llenarán las horas.

Mayte Dalianegra

Pintura: “Pearls for kisses” (“Perlas por besos”), Fred Appleyard (1874 – 1963)
Safe Creative #1206301891029

lunes, 25 de junio de 2012

EN LA TRINCHERA

Se amarra la tormenta con nudo gordiano
de metralla y bombas
—tornados segando mieses maduras—,
y un trueno de obuses, la voz del mortero,
el silbido delgado del venablo veloz
o de la saeta desbocada por resorte de ballesta,
truecan el silencio en fragor de llantos.

El carcaj del odio surte con sus flechas
las manos más diestras, las manos siniestras,
y allí en la trinchera, tras de la alambrada,
agoniza entre los crespones
de una madrugada que ya no amanece,
un embrión de vida.

Son esas trincheras donde anida el odio,
bocas de una tierra que engulle a los hombres,
vulvas de una tierra que aborta a sus hijos.

Ya los comandantes y los almirantes,
y los capitanes,
ostentan galones de oro ajeno.

Calados los yelmos y las bayonetas,
ya prestos adargas y escudos,
el curvo alfanje,
la plúmbea tizona,
la lanza, la maza, la daga, el gladio,
ya todos los hierros.

Ya valga el pillaje,
cabalgue la muerte
sobre una montura de osamenta y cráneo.

Allí en la trinchera se acuesta el soldado,
mas no acude el sueño a sus ojos grises,
sólo espera —avizorante, yerto—,
con el miedo dentro del cañón de su fusil.

Mayte Dalianegra

Pintura: "Over the top" ("Sobre lo alto"), 1918, John Nash
Safe Creative #1202281214599

viernes, 22 de junio de 2012

CAER

Girar mis goznes,
abrir mi puerta,
dejarte entrar,
balancear tu biela
—caer—,
sublimarte en el abismo,
derramarte en lava,
descender con aullido de lobo.

Mayte Dalianegra

Pintura de Kristiam Adam

Safe Creative #1206221845539

miércoles, 20 de junio de 2012

ISOLDA


La luna es una perla
que nace cada noche engastada en tus poros.
La noche nace de los mechones oscuros
que festonean tu frente.
El día nace del cordón umbilical
que te unce al amor.

Isolda
de alabastro,
de caracola,
de nácar.

Isolda
de manos tiernas,
mansas como racimos de palomas,
blancas como pétalos de nieve.

Descargan sobre la tierra nubes de lágrimas,
las vierten tus ojos saturados de pérdida.
Es lluvia baldía que anegará los campos,
infecundos ya bajo la tormenta.

Así es la vida en su proceder habitual,
los amores verdaderos a menudo se malogran,
ora en nebulosas de imposibles,
ora frente a la realidad del mundo.

(Mayte Dalianegra)

Pintura: “La belle Isolde” (“La bella Isolda”), 1862, Anthony Frederick Sandys

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domingo, 17 de junio de 2012

LOS AÑOS


 Los años se nos echan encima
como los balcones de una casa en ruinas,
desgajados de la trabazón de su arquitectura.

Se nos van con ellos
el brillo de las flores y su rocío temprano.
Se nos van, también, los ojos cándidos y crédulos,
cediéndonos la suplencia de la cautela.

Los años se nos echan encima,
y antes que ellos
fueron los meses, las semanas,
los días, las horas…

Apenas nos percatamos de su paso,
caminan con tal sigilo
que solo vemos el rastro
que dejan impreso sobre la arcilla tierna.

Los segundos son sus gemelos miniaturizados,
avanzan en fila india, como los patos,
sin perder de vista el horizonte.
Nunca miran atrás,
jamás ansían retroceder sobre sus huellas,
son lobos incapaces de torcer el cuello
que devoran todo cuanto encuentran.

Los años se nos echan encima,
y blanquear los muros no lo enmienda,
¿qué hacer
para no perder la virtud de la lozanía,
para no consumirse en las arrugas
quemando el aceite de los recuerdos? 

(Mayte Llera, Dalianegra)

Pintura: "Susana y los viejos" (1610), Artemisia Gentileschi. 
Castillo Weissenstein, Pommersfelden, Alemania


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jueves, 14 de junio de 2012

ESPERÁNDONOS

La muerte nos escucha
desde el silencio del hielo,
se halla siempre expectante
ante el más leve de nuestros movimientos,
acechando en la oscuridad de sus ojos vítreos,
soñando con acercársenos de furtiva forma,
con la sorpresa de nuestra mirada al verla de frente.

Ella es la que nunca duerme,
la limpiadora de las hojas secas
para que el verdor renazca,
la que se lleva consigo toda la hojarasca.

Y ahí está,
consolándose de su sempiterna soledad
con la promesa de nuestra fugaz compañía.
Ahí está, mimetizada como un camaleón,
transparente, invisible,
esperándonos
—pacientemente,
al doblar cada esquina—,
a todos y a cada uno de nosotros,
a mí, a ti…
siempre esperándonos.

Mayte Dalianegra

Pintura de Saturno Butto
Safe Creative #1206141805804

lunes, 11 de junio de 2012

RECORRER EL MUNDO

Recorrer el mundo,
ceñir su oronda cintura,
escalar la preñez de sus meridianos
—latitudes y longitudes
en cruce de caminos por desbrozar—,
explorar los exóticos confines,
navegar los ignotos mares,
volar con las alas nómadas del cisne,
ser un Maco Polo, un Ibn Battuta,
un Capitán Cook…
Percibir el crujido del hierro sobre el hierro
de los raíles del Orient Express
y del Transiberiano,
ver morenas y rodaballos
a bordo del batiscafo de Jacques Cousteau,
ascender a las cumbres de perpetuas nieves
de los Himalayas
sin más bombona de oxígeno que un mantra tibetano…
Recorrer el mundo,
ese Jardín de las Delicias
cuyos frutos atesoran la semilla del saber.

Mayte Dalianegra

Pintura: “Pomegranate” (“Granada”), 2006, Dina Brodsky
Safe Creative #1206111790260

viernes, 8 de junio de 2012

TE AMO

Te amo,
te amo desde la punta de tus dedos
—puentes tendidos sobre el abismo
profundo y misterioso—,
hasta tu sacro betilo,
epicentro,
ónfalo divino y humano.

Te amo,
te amo desde tu envoltura
hasta la esponjosa calidez de tus vísceras,
hasta ese serpentín de arterias
—sinuoso acueducto—
que transporta el tinto humor de la vida
a lo largo y ancho de la sagrada
máquina de tu cuerpo.

Te amo,
te amo con la entrega de mis brazos abiertos,
y en la luz de tus ojos
—claros como el cielo y el mar
bajo el sol del verano—,
deposito mis sueños,
y esos dos jinetes
—ilusión y esperanza—,
que cabalgan sobre los futuribles vientos
de promesas lejanas.

Mayte Dalianegra

Pintura: "Cupido y Psique" (detalle), 1891, Annie Swynnerton
Safe Creative #1206081776479