jueves, 30 de mayo de 2013

ASÍ VIVO


Ausente y desdeñosa, de espaldas a la vida,
de frente ante la muerte,
así vivo.

Con los pies heridos por el filo cortante
de un lindero que extingue corduras
y enlaza sinrazones,
envuelta en furiosas llamaradas,
en deflagraciones que rasgan los aromas persistentes
y devuelven al océano las aguas
que en otros días
bebieron con deleite los helechos.

Vivo en ti por las noches,
cuando la luna enciende los festines de lobos,
y los árboles derraman
el caudal taimado de sus sombras
sobre mi carne deseosa y ardiente.

 Vivo, también, confinada
en las lucernas de tus ojos verdes
y en el eco vibrante de tu voz
pronunciando mi nombre
en crisoles de azúcar, mientras destierras
la soledad de mi piel
 manando borbotones de espuma.

(Mayte Dalianegra)

Pintura de Christian Gaillard
Safe Creative #1202281214599

lunes, 13 de mayo de 2013

VERDE FUI


Verde fui
—se dijo la hoja—,
la lozanía del agua
me henchía la entraña vegetal.
Se hendían en mis poros
las esporas de la primavera,
y un multitudinario arco iris
expandía su cromática cola de pavo real.

Verde fui,
mas amarillearon mis días,
se tornaron ocres en el sembradío acre
donde nada crece.
Lo que ayer fue feraz hoy es feroz,
feroces las hambres
del tiempo vivido,
feroces los llantos por el infortunio.

Ya nunca más verde,
ya nunca hidratada de núbiles horas,
ahora la tierra labra un solo surco:
caigo en él,
soy hoja vencida,
mustia, marchita, agostada;
no puede mi tallo
sostenerme erguida,
no puede el orgullo comprar
la ignominia de verme sometida
al tiempo y su medida.

Mayte Dalianegra

Pintura: "Hojas de otoño", Teresa Lapayese Puebla
Safe Creative #1202281214599

martes, 7 de mayo de 2013

MIS MANOS

Mis manos te recorren en el aire
y en el vacío creciente trazan tu perfil.
Cincelan con habilidad de orfebre
la textura de tu piel,
la firmeza de tus músculos.

Mis manos te buscan en la soledad del alba
y te hallan al crepúsculo en el eco lejano de una voz
o en el recuerdo de las noches
que vivimos enlazados en nudo gordiano.

Extrañan la caricia de esa brisa
que es tu aliento,
extrañan también el bálsamo
de tus susurros.

Mis manos son rehenes de las tuyas,
rehenes como mis labios
y mis muslos
lo son del fuego vibrante
de tu lengua.

Mis manos te añoran,
ansiosas de surcar tu espalda en mil caminos,
anhelantes de cerrarse en torno tuyo,
de abrigar tu calor como un anillo,
de custodiar en sus palmas
el ardiente manantial de tu simiente
y florecer en los pétalos blancos
de las azucenas.

(Mayte Dalianegra)

Pintura: “Salomé” (2008), Kiéra Malone
Safe Creative #1202281214599