jueves, 5 de diciembre de 2013

Tú, desde la cima
de tus pupilas verdemar,
arribas a mi orilla el buque
de la esperanza.

Con un leve parpadeo
ciñes mis sueños ensogándome
a tu aliento, al vigoroso hálito
de tus suspiros marinos.

Tú, poderoso dueño de tritones
y nereidas,
qué bien te has guarecido
bajo el salobre océano de los besos;
llegas desplegando el velaje
de mi risa y devolviéndome
la alegría cantarina de las cítaras.

En el crisol de tu abrazo
se funde mi pecho.

Mayte Dalianegra

Pintura: "La sirena" (1888),  Edward Armitage, Galería de Arte de la Ciudad de Leeds

Safe Creative #1202281214599

martes, 3 de diciembre de 2013

CONTIGO

La luna
—espejo solar—
a voluntad del astro rey
se somete,
no bien las sombras
velan el áureo fulgor;
vedados su voz
y su albedrío.

Ella
—emperatriz de la noche—
no puede obedecer
otro designio,
ni puede elegir
otro destino.

Ella
no puede reemplazar
a su tiránico señor,
ni renunciar al vasallaje
de su brillo,
anclada eternamente
a su futuro.

Mas entre los mortales,
que bajo el níveo manto
de su luz,
yacen abandonados
al reposo nocturno,
nada ni nadie resulta
indispensable,
todo y todos
somos prescindibles,
como peones de ajedrez
que cuando uno cae,
otro le sustituye.

Así también
el objeto de mi amor
podría mutar
de nombre y apellido,
pero me quedo aquí,
contigo.

Mayte Dalianegra

Pintura: “Diana como personificación de la Noche”, Anton Raphael Mengs
Safe Creative #1202281214599