jueves, 29 de mayo de 2014

MÍA


La luz cobriza de la tarde
tensaba un arco de manos y distancias
en la atmósfera.

Todos los besos
sabían al vacío vibrante de mi boca,
todas las rosas
florecían entre mis muslos,
todos sus pétalos
surgían de las sinuosas curvas
de mis labios
y contenían un rubí rutilante,
una gema escarlata.

Aquella luz vespertina se fue,
los besos se imaginaron
durante el reposo nocturno.

Las estrellas mutaron sus hábitos
y se encerraron en mi aliento,
sentía sus brillos plateados,
sentía sus chisporroteos
entre los dientes,
sentía sus afinadas voces
de clarinete, sus lenguaraces diálogos.

Entonces fui mía quizá por primera vez
—mía y sólo mía—,
como si fuera de mí nada existiera.

(Mayte Dalianegra)

Dibujo de Andrew Lattimore 

Safe Creative #1202281214599

miércoles, 21 de mayo de 2014

GRANDEZA

En medio del asfalto,
en el agua remansada
de un charco, entre la suciedad
y el combustible
vertido,
brilla un arco iris fosforescente.

En ese hábitat inmundo,
tras descolgarse el trapecio
de la noche,
las estrellas juegan a guiñarse
los ojos
y a peinar la cabellera cítrica
de algún cometa.

Ese charco
pequeño, humilde,
recibe, en la modestia
de su lecho, toda la grandeza del universo.

Mayte Dalianegra

Pintura: “Las siete Pléyades” (1885), Elihu Vedder

Safe Creative #1202281214599

jueves, 15 de mayo de 2014

ALGUNAS NOCHES


Algunas noches
despierto bruscamente
de mi sueño,
y una tristeza azul
se acuartela en mis esquinas,
impávida,
fría, desnuda,
con un borde acerado
que me hace sentir en medio de la nada.

Una tristeza que es toda una herrumbre,
una incursión en la levedad del cero,
en el silencio oscuro
matizado por la luz
—tenue y líquida—
de una lluvia que me va erosionando.

Algunas noches
son cascarones vacíos,
cicatrices escarificadas en sus pieles
negras y espesas.
Entonces, la vida me pasa ante los ojos
como si fueran pupilas moribundas
que me traen otras vidas
de las que sólo quedan fotografías,
alguna que otra letra
en una carta ajada,
y los secretos que morirán conmigo.

(Mayte Dalianegra)
 
Pintura: “Estoy medio enferma de sombras, dijo la Dama de Shalott”
(1913), Sidney Harold Meteyard

Safe Creative #1202281214599

sábado, 10 de mayo de 2014

PASADO Y PRESENTE

El tiempo es un pájaro
que vuela de su nido
hacia otro árbol,
llevando en el pico las pequeñas
ramas
que le cobijaron en su nacimiento.

En el nuevo árbol
construye otro nido
(cuya existencia no sería posible
sin el nido antiguo).

Concluido ese nido,
nada queda ya del nido anterior,
nada queda, ni siquiera el pájaro,
nada queda, excepto esas ramas.

En el nido nuevo,
un huevo eclosiona.

(c) Mayte Dalianegra

Pintura de Vincent Bakkum

Safe Creative #1202281214599

domingo, 4 de mayo de 2014

GOTA DE AGUA


Anhelante de otra gota de agua
me lancé a los ríos,
a sus corrientes sinuosas,
a sus meandros serpenteantes
ocultos entre los juncos.

No habitaba en mí el temor
al ahogamiento ni a la asfixia.
Me sentí arrastrada
por aguas impuras.
Un caimán grande y poderoso
me mostró la sierra marfileña
de sus mandíbulas; lo ignoré y proseguí
mi avance inexorable
hacia la cascada y su precipicio.

La amargura del curare penetró
en el caudal de mi sangre
como la aguda proa de una canoa.
También navegaron por ella los ocelos del jaguar
y los élitros translúcidos de las libélulas.

Todo aquel rumbo incierto,
aquel viraje,
me desorientaba,
me apretaba el corazón
y las arterias.

Nunca sabré el porqué
de aquella inercia, buscando
aquella gota entre fangales.

Nunca sabré el porqué
de mi ceguera, de aquel querer cambiar
tus aguas diáfanas por la turbieza.

(Mayte Dalianegra)

Pintura: "Agua clara", Miguel Avataneo

Safe Creative #1202281214599