viernes, 24 de mayo de 2013

A ESO DE LA MEDIANOCHE

A eso de la medianoche,
entre las doce y la una,
no extravío zapatitos de cristal,
ni afilo caninos
ansiosos de yugulares frescas.
Tampoco tocan a rebato las campanas,
pues el fuego que mi interior calcina,
a sofocarlo acude un viento alisio,
un vendaval que me sopla ráfagas
de susurros en los oídos
y me cautiva con vocálico eco
prendido en un abismo de silencio.

En esa hora precaria de luces
mi ceguera no lamento,
pues alumbra con calidez de candela
la voz profunda y grave que tu garganta tañe.
En esa hora despiertan boreales auroras
en mis pupilas constreñidas de oscuridades,
y se tornasola el negro
de azules, de verdes, de carmesíes,
de oros y de platas.

A eso de la medianoche,
rezuma humedad la carnal dovela
que corona el arco de mis piernas,
y cimbrea mi cintura como junco
oscilante al compás del trepidar pélvico.
Escalo, con la huella de mis dígitos,
la inefable cumbre de un monte esponjoso
donde reverbera la resonancia de tu efigie,
y soy entonces presa de un placer
que me sojuzga,
que me corroe el alma como el pensamiento.

Abandono el lupino contoneo de mis muslos,
y mi mirada de acechante fiera se extravía.
Ya no soy la pantera
que recostada en la frondosa rama
se relame anhelante de un bocado
de palpitante víscera,
ahora soy gacela frágil,
¡y prestos llegan tus dardos a asaetearme!

Mayte Dalianegra.

Pintura: “Voluptas”, Franz von Lenbach (1836 – 1904).
Safe Creative #1202281214599

martes, 14 de mayo de 2013

NEGRO ES TU ROSTRO


Negro es tu rostro,
mineral y oculto,
oronda luna suspendida de invisible
trapecio en el sidéreo espacio.

Negra, seguro,
es tu intención
de enamorar a los incautos
que admiran tu fulgor
fraterno de la solar deidad.

Ya no me engañas, luna,
por más misterios con que te envuelvas
y te anuncies, por más velos de tul
- diáfanos en apariencia -,
con los que enmascares tu faz de ninfa.

Enamorarme no puedes,
que los amores que me inspiraste,
tristes falacias fueron
y de ellos nacieron mentiras tristes.

Ya no me engañas, luna,
de tu maldad me río ahora,
pérfida diosa, Selene impura,
¿cuántos corazones se han visto rotos
por reflejarse en el río
que bañaba tu imagen sórdida?
¿Cuántas citas de amantes
rasgó el frío puñal de la alborada,
cuando impertérrita te alejabas
encaramada en tu brillante carro de plata?

Ya no me engañas, luna,
las pasionarias abren sus pétalos
cuando la noche muere en mi cama,
y ahora decido con quién comparto
el tibio aliento de la mañana.

Mayte Dalianegra.

Pintura: "Ninfa de la luna", Luis Ricardo Falero.
Safe Creative #1202281214599

lunes, 13 de mayo de 2013

VERDE FUI

Verde fui
- díjose la hoja -,
la lozanía del agua
me henchía la vegetal entraña.
Hendíanse en mis poros
las esporas de la primavera
y un multitudinario arco iris
expandía su cromática cola de pavo real.

Verde fui,
mas amarillearon mis días,
tornáronse ocres en el sembradío acre
donde nada crece.
Lo que ayer fue feraz hoy es feroz,
feroces las hambres
del tiempo vivido,
feroces los llantos por el infortunio.

Ya nunca más verde,
ya nunca hidratada de núbiles horas,
ahora la tierra labra un solo surco:
caigo en él,
soy hoja vencida,
mustia, marchita, agostada;
no puede mi tallo
sostenerme erguida,
no puede el orgullo comprar
la ignominia de verme sometida
al tiempo y su medida.

Mayte Dalianegra.

Pintura: "Hojas de otoño", Teresa Lapayese Puebla.
Safe Creative #1202281214599

martes, 7 de mayo de 2013

MIS MANOS

Mis manos te recorren en el aire,
en la oquedad del vacío
contornean tu perfil.
Cincelan con habilidad de orfebre
la textura de tu piel,
la firmeza de tus músculos.

Mis manos te buscan
en la soledad del alba,
y te hallan al crepúsculo
en el eco lejano de una voz
encarnada en misiva,
o en el recuerdo paciente de las horas
que vivimos enlazados
en opulenta cópula.

Ellas extrañan la caricia
de esa brisa tropical
que es tu aliento,
extrañan también el bálsamo
de tus susurros,
rehenes son del fuego húmedo
y vibrante de tu lengua,
rehenes como mis labios,
rehenes como mis muslos,
ansiosas de surcarte el dorso
en mil caminos,
anhelantes de cerrarse en torno tuyo,
de abrigar tu calor como un anillo,
de custodiar en su valle
el candente hontanar de tu simiente
y florecer en los pétalos blancos
de las azucenas.

Mayte Dalianegra.

Pintura: “Salomé” (2008), Kiéra Malone.
Safe Creative #1202281214599

lunes, 29 de abril de 2013

TODO ME RECUERDA A TI

Todo me recuerda a ti,
las mañanas grises y lluviosas
- como aquélla en que hallaste
cobijo entre mis muslos -,
las nubes que se desplazan
hacia donde muere el sol,
el gorjeo de un jilguero
que anuncia  la promesa
de la floración
tras el estertor del hielo…

Todo me recuerda a ti,
las pavesas que cabriolean
desde la lumbre de unos ojos
que acaban de conocer el amor,
las manos que se enredan
- con fervor de hiedra -,
a un torso,
al desnudo talle
de una mujer que espera
como te espero yo.

Todo me recuerda
el calor del primer beso
que descendió hasta alcanzarme los labios,
el  palpitar de mis entrañas
al sentir la turbulencia de tu invasión,
y mis gemidos, y tu voz…

Todo me recuerda a ti,
desde el olor a salitre
de un batiente donde se quiebran las olas,
hasta el sabor lechoso y dulce
de la savia de la higuera.
Todo, todo…

Mayte Dalianegra.

Pintura: “Desnudo”, José María Rodríguez Acosta.
Safe Creative #1202281214599

jueves, 25 de abril de 2013

HACE DOS SEMANAS

Hace dos semanas
que mis oídos no se deleitan
con el grave timbre de tu voz,
que mis manos no te arrullan
como blancas palomas
arremolinadas sobre tu piel atezada,
que mis ojos no escrutan,
con avidez de pantera,
las minúsculas oquedades de tus poros.

Hace dos semanas
que contengo el aliento
cada vez que recibo tus amorosas letras,
que me clavo al suelo con tesón
para no salir despedida con el viento,
para no levitar hasta la estratosfera.

Hace dos semanas
que me siento amapola florecida,
que me late su pigmento bermellón,
que me hierve en las venas la pasión,
porque hace dos semanas
que te he tenido dentro, muy dentro,
y aún ahí, ahíta de amor, te llevo.

Mayte Dalianegra.

Pintura de Erik K. Wallis.
Safe Creative #1202281214599

martes, 16 de abril de 2013

UNA MAÑANA DE ABRIL

El caprichoso azar
encadena eslabones del destino,
sin importarle geográficas longitudes.

Una mañana,
escrita con indeleble tinta,
de un abril de oscuras nubes,
el viento del este
apaciguó su hambruna
portando a hombros
el radiante disco solar.
De súbito,
el plomo se desvaneció del éter,
y ocupó su lugar
la liviandad azul.

La luna apareció en el horizonte,
no bien llegaba al cenit el mediodía.
Sol y luna,
en cópula fundidos,
en fecunda intersección de condiciones.
Sol y luna,
así abrazados los dos,
como tú y como yo,
arañando las azucenas
con garras de concupiscente delirio,
en una mañana de abril
otrora lluviosa y gris.

Mayte Dalianegra.

Pintura: “Pasión”, Alberto Pancorbo.
Safe Creative #1202281214599

lunes, 8 de abril de 2013

AÚN

Aún mis pupilas
no han hallado su reflejo
en el espejo de las tuyas,
y ya adelantan  la despedida atroz
bajo una tenue lluvia de abril,
húmeda de llanto
por la venidera distancia,
húmeda como las sábanas
del desahuciado tálamo.

Aún mis pupilas
no muestran su terneza dolorida,
aún se tiñen del verdor de la esperanza,
y pasean ajenas bajo calmos tilos.
Prestas llegarán las horas desasistidas,
con sus marciales yelmos
y sus corazas guerreras.
Presto el hierático susurro de nuestras voces,
alejándose del convergente vértice.

Aún no conocen mis hombros
el calor de tu abrazo,
y ya se abisman mis manos en el vacío
insondable y profundo de tu partida.

Mayte Dalianegra.

Pintura: “Cupido y Psique” (1878), Eugene Medard.
Safe Creative #1202281214599

viernes, 5 de abril de 2013

MIENTRAS DUERMES

Mientras duermes
entre brumas sumergido,
el veloz cometa del deseo
te cruza las órbitas,
cautivas en esa clausura de luces
y realidades
que provoca la penumbra.
Asaltan tus ojos marinos
mil y una tentaciones,
mil y una fantasías de faunos,
centauros, ninfas, lamias,
y demás criaturas de generosa libido.

Mientras duermes, amor mío,
tus mariposas liban
el sabroso néctar de la mandrágora
hasta sucumbir a la narcosis.
Ellas no pueden elegir,
tú tampoco,
te has convertido en un esclavo
y tus sueños establecen
su incorpóreo dominio.

Mayte Dalianegra.

Pintura:”Sueño de amor”, Alberto Pancorbo.
Safe Creative #1202281214599

jueves, 4 de abril de 2013

MI CUERPO ES TU CASA

Mi cuerpo es tu casa,
cálido aposento
reposo de tu alma.
Mi cuerpo es guitarra,
caja que resuena
al tañer sus cuerdas
con tus yemas blandas.
Mi cuerpo es clara agua,
diáfana cascada
que en su clamor baña.
Mi cuerpo es de magma,
abrasa el tesoro
que su entraña guarda.
Toda yo soy tuya,
toda tuya yo,
abrázame, amor,
quémate conmigo,
y contigo yo.

Mayte Dalianegra.

Pintura: desnudo de Christian  Gaillard.
Safe Creative #1202281214599

lunes, 25 de marzo de 2013

SIESTA

Dormito bajo soles nevados
de inconsistente albura,
bajo siestas maleables,
dúctiles como el áureo metal
que baña esta tarde primaveral
cuya pupila languidece.

Dormito y te sueño
- con los ojos cerrados,
con los ojos abiertos -,
entre sábanas embebidas de lascivia,
narcotizada por el recuerdo
de tu imagen bidimensional
ejecutando, con destreza de jaguar,
una danza de verticales sinfonías.

Así te sueño, regocijada
en la morfología de las rosas,
y confundo tu cuerpo con mi cuerpo,
tu mano con la mía,
tu aliento con el vaho que empaña
mis espejos.

Dormito y te sueño, amado,
y ese confín remoto
donde tu corazón palpita,
puedo alcanzarlo ahora
con sólo abrir mis goznes
a la cascada lujuriante de tus goces.

Mayte Dalianegra.

Pintura: “El descanso”, Soledad Fernández.
Safe Creative #1202281214599

miércoles, 13 de marzo de 2013

HOY

Franqueado el cenit de tu vida,
hoy tus células
celebran su pasado.
Y hoy escudriñan atentas,
con fiero celo,
la bruma del porvenir.

Hoy, que la niña de tu ventana
aún no cerrado el postigo,
una cancela has abierto
para que conmigo pase
la primavera a tu otoño,
el fuego a licuar un hielo
que se lastraba a tu espalda.

Hoy duermo contigo uncida
a las sábanas de un tálamo
fabricado de proyectos,
de alcázares aéreos
al arbitrio de unos sueños
que como velos tremolan,
y se arrojan como olas
en pendencieros embates
de enfurecidos océanos.

Hoy te quedan muchas mieles
por saborear de mis labios,
muchos lozanos requiebros
te alaben entre aleluyas,
y entre tu mano y la mía,
y entre tu boca y mi boca,
promesas de amor eterno.


Mayte Dalianegra.

Pintura: “Spleen et Ideal” (ilustración para el poemario “Las flores del mal” de Charles Baudelaire), 1907, Carlos Schwabe.
Safe Creative #1202281214599

martes, 12 de marzo de 2013

ERES TÚ

Cuando mis párpados se abren
con el albor del día,
una llovizna fina y tenaz,
nacida de la emoción del recuerdo,
navega en mis oculares cuencas.
Entonces aparece la huella de tu rostro
envuelta en esa neblina
que origina la distancia.
Eres tú, amado,
tú, el que proporciona sabor a la tierra,
aroma al aire,
color al cielo.

Eres tú, amado,
un príncipe primigenio
de fuego y azufre,
de salobre retumbar de trueno.
Has nacido en la alcoba
donde se agitan mi desazón y mi deseo.
Viértase tu simiente lasciva
en la cavernaria profundidad de mi sexo,
y que la desnudez enhiesta de mis pezones,
te muestre el lácteo camino
de nuestros encuentros.

Mayte Dalianegra.

Pintura: “El origen de la Vía Láctea” (1575 – 80), Jacopo Comin Tintoretto. National Gallery, Londres.
Safe Creative #1202281214599

miércoles, 6 de marzo de 2013

CUÁN BREVE

Cuán breve
se quedará esta vida
para gozar de la mieles
de este amor que maravilla.
¿Qué dilatada distancia mediará
entre el verdor de tus ojos
y mi mirada cetrina…?
¿Cuándo llegará el momento
en que tus dedos ansiosos
abracen mi carne trémula…?
Cuán breve será el instante,
cuán codiciado ese trance,
cuán magnífico el segundo
en que me alcance tu boca,
siendo mía su saliva,
¡alma gemela mía!

Mayte Dalianegra.

Escultura: “El beso” (1887), Auguste Rodin. Museo Rodin, París.

martes, 5 de marzo de 2013

LA MIEL TRAS LA HIEL

Tendiste tu mano
- paloma portadora de rama de olivo -,
y me diste con ella
el trigo, la mies candeal,
de mi espíritu el alimento.

Tras la acritud de la hiel,
la miel unta de mansedumbre
el perímetro de las papilas.
Tras el dolor, tras la tristeza:
el goce, el caudal de la alegría,
un  planeo de águila
mayestático y tremendo.

Mayte Dalianegra.
Pintura: “El rapto de Ganimedes” (1531 – 32), Antonio Allegri da Correggio. Museo de Historia del Arte de Viena.
Safe Creative #1202281214599

viernes, 1 de marzo de 2013

LA AMISTAD

La amistad no viaja en buque de guerra
ni en adocenado carguero,
tampoco en navío con pasajeros mil,
pues de hacerlo,
éstos correrían
la suerte misma de un Titanic.

La amistad no conoce fenómenos
como las redes sociales
- de fraudulento designio -,
ni sabe de otra cosa
que hinchar el velamen de escueta barca,
donde navega la sincera entrega.
Ni sabe de más compromiso
que remendar esa vela,
cuando a ésta la rasgue el tifón del arrebato.

Mayte Dalianegra.

Pintura: “Cosiendo la vela” (1896), Joaquín Sorolla y Bastida. Museo de Arte Moderno Ca´Pesaro, Venecia, Italia.
Safe Creative #1202281214599

miércoles, 27 de febrero de 2013

DEJA MIS POEMAS

Deja mis poemas
dormir en sus fosas,
bajo un arcosolio
de mármol velados,
deja que los cubra
el velo del tiempo,
que la fina pátina
que imprime el olvido,
guarde sus secretos.

Mayte Dalianegra.

Escultura: “Tumba de Martín Vázquez de Arce, el Doncel de Sigüenza” (posible obra del taller de  Sebastián de Almonacid). Capilla de San Juan y Santa Catalina, Catedral de Sigüenza, Guadalajara.

jueves, 21 de febrero de 2013

NARCISO

Hoy ha florecido en mi ventana
un narciso de corola de oro
y tallo de esmeralda.

Se mira los pies
no por tímida modestia,
sino en sus exacerbadas ansias por hallar
su reflejo en el espejo del agua.
Mas no encuentra lago ni estanque
donde confluyan las líneas
de su corona dorada.

Su corva postura es desconsuelo,
llanto perpetuo ante la ausencia de reverbero.
Nada importa, él inventará su propio universo,
donde será actor de su particular ficción.
franqueará la delicada frontera
que media entre la razón y el primario instinto.

Así yacerá en un imaginario campo
inundado por la terneza de la temprana primavera,
aun cuando el invierno le haya cuajado
las venas de hielo,
así modulará su voz con vegetal eco,
en un acto tan afectado como artificioso.

Hoy, en las estribaciones del inclemente frío,
ha florecido en mi ventana
un narciso coronado de rubio esplendor,
enamorado de la fatua imagen de sí mismo,
que atesora en su corazón para el amor ajeno incapacitado.

Mayte Dalianegra.

Pintura: "Narcissus" (1876), Helen Thornycroft.

Safe Creative #1202281214599

lunes, 18 de febrero de 2013

TE BUSCABA.

Te buscaba
en la oblonga sombra del ciprés
que escuda de la fiereza
del mediodía canicular,
te buscaba
en el arrullo columbino de las olas
de un calmo mar que besa las playas
con su espuma de cristal.

Te buscaba,
y extravié mis pasos por senderos
de tortuoso trazado,
y vadeé ríos y escalé montañas,
y el velo tenebroso de la noche
cubrió mi testa de tinieblas
como a las rosas cubre el rocío.

La luz no nacía,
mudaban eones sin orto solar,
me hallaba perdida entre el eco
sordo de mi confusión,
 y te seguía buscando
en el ciego empeño de hallarte
en la faz de un confín remoto.
Qué ceguera mía, buscarte tan lejos
asiendo tu palma el dorso de mi mano,
qué ceguera mía, buscarte y buscarte,
y no haberte visto aquí, junto a mí.

Mayte Dalianegra.

Pintura: “El matrimonio Arnolfini” (1434), Jan van Eyck. National Gallery, Londres.
Safe Creative #1202281214599

miércoles, 13 de febrero de 2013

ALHAMBRA

La brisa atrae allí el frescor del aire,
la brisa languidece, el aire sana,
el cielo de cristal allí muestra maravillas
que en la página de la belleza escritas quedan.

(Poema epigráfico labrado en los estucos de la Alhambra)

De atalaya en atalaya
te diviso, 
alcazaba roja,
encumbrada medina cortesana,
aéreos palacios
de yesos en filigrana trepanados. 

¡De atalaya en atalaya
te diviso,
hermosa Alhambra!

Feraz almunia
riega la sinuosa acequia, 
los pálidos jazmines abrazan 
los troncos de los granados persas.

¡Torre de la Vela, 
defiéndeme
de la belleza extrema!

Torre de Comares,
bríndame la armonía
de tu patio de verdes arrayanes.

Ay, jardín nazarí,
jardín feliz velado
en polígono de fauces leoninas,
custodias de salomónico poder.

Sangre abencerraje 
tiñe de bermejos aljófares,
de facetados rubíes,
la modesta taza 
de un marmóreo surtidor,
y un eco plañidero
pende del nido de golondrina
de un mocárabe.

Ay, Torre de las Damas,
que te miras en sosegada alberca
- espejo argento
nacido de alfaguara domeñada
para deleite de la mirada apacible -,
no permitas que olvide
tu fragancia de azahares,
de menta, cantueso y melisa,
ni las glicinias que cuelgan,
arracimadas en cascada voluptuosa,
de tus muros de almazarrón coloreados.

Mayte Dalianegra.

Pintura: “Patio de los arrayanes de la Alhambra de Granada”, Joaquín Sorolla.
Safe Creative #1202281214599

domingo, 10 de febrero de 2013

LA HORA DURA

La hora dura comienza
con  fiero zarpazo,
con el embate de las olas
engullendo el abrupto acantilado.
Inicia su ascenso
escalando hábilmente el minutero,
desligando la trabazón de los engranajes
de ese reloj que forma todo un hemisferio
en la concavidad del estómago.

Llega y nos cubre con su gualda arena
de playa tropical
que promete feliz asueto,
pero en realidad
es hora alumbrada
en el retorcido lomo de una duna,
allá, en un desierto infinito,
o en el albero de un ruedo
donde con feroz arrojo lidian las bestias.

Llega y nos cubre con su gualda arena
como a bivalvos
en espera de pleamares lujuriantes,
llega y ya no nos da tregua,
nos embadurna de esa esperanza
pegajosa que invita a la sonrisa necia,
para después asestarnos
el envite final en toda su crudeza.

Creíamos que sería fácil de abordar,
tanto como entornar los ojos
cuando el sol nos ciega
y reabrirlos en la oscuridad cavernaria;
mas la hora dura es así,
irónica y cáustica como esta partida
que nos desnuda y eviscera,
lacónica como el filo acerado de este adiós.

Mayte Dalianegra.

Pintura de Gigino Falconi.
Safe Creative #1202281214599

viernes, 8 de febrero de 2013

COMO MARTE

Como Marte,
has nacido para la guerra,
para la encarnizada contienda,
y un eterno desangrado de vísceras
escolta a cada uno de tus deíficos advenimientos.
Mas no temas,
que a diferencia de él,
ya no retornará Venus a tu lecho.

Mayte Dalianegra.

Pintura: “Marte” o “El descanso de Marte” (1640),  Diego Rodríguez de Silva y Velázquez. Museo del Prado, Madrid.
Safe Creative #1202281214599

domingo, 27 de enero de 2013

EL ADIÓS


Nos dijimos adiós
ya tantas veces,
y tantas veces
regresaron mis labios a tu encuentro,
y tantas retornaste tú en pos de mi aliento…
Y ahora este adiós,
hastiado de motines,
se suspende en el silencio.

Mayte Dalianegra.

Pintura: “The signal” (“La señal”), John William Godward.
Safe Creative #1202281214599

jueves, 24 de enero de 2013

BABEL

A un hombre que hablaba tanto, que no decía nada.

Elevas la torre de tu vanidad
hasta que tus yemas rozan
los nimbos que en lo alto moran,
y subes y subes, y subes
sobre el eco de tu voz,
retornándote la música
que tu garganta tañó
como afinada campana,
como templado tambor.

Y hablas y hablas, y hablas
atento al timbre metálico
que tu laringe exhaló,
y entre tanto declamar
para escucharte a ti mismo,
ni te entiendes tú,
ni te entiendo yo.

Mayte Dalianegra.

Pintura: “La Torre de Babel”,  Pieter Brueghel, Kunsthistorisches Museum, Viena.
Safe Creative #1202281214599

sábado, 19 de enero de 2013

AHÍ ESTÁS

Ahí estás, Frida,
envuelta en sedas orientales.
Tus dulces y pequeños pechos
(tímidas frutas, jugosas y cálidas,
de esa ignota selva tropical
que es la primera juventud),
domeñan el escote de un kimono
para saciar lobunos ojos
hambrientos de deseo.

Ahí estás, lozana mestiza
de razas tan distantes como distintas,
de razas invictas de extinciones
que rebrotan en tu carne morena y firme.
Ahí estás, con aguerrida canana
abrazándote la cadera
como la bíblica sierpe abrazara a Eva.
Al cuello llevas el jade primigenio
nacido de pluma de quetzal
¡cuán robustas esas cuentas
 pendiendo de tan frágil hilo!
tu sangre zapoteca borbotea
y ni siquiera las femeninas ajorcas
pueden contenerte el pulso.

No se estremecerán tus muñecas
al oprimir el percutor,
te sabes hija de un tiempo de revolución,
y no importan tu cojera,
ni ese corsé cuyas cinchas
te dejan la piel tatuada de dolor.

Ahí estás, morena estampa de mujer libre,
requebrada por el manumiso viento
de una época de cambios y conjuras.
Libre aun cuando traicionada.

Ahí estás, Frida Kahlo,
empuñando un revólver
que el presente ha puesto en tus manos
de una forma tan ficticia como ilícita,
tal vez para salvarte de la perfidia del mundo.
Ahí estás, cejijunta y ambigua,
escrutándonos desde el instante cautivo
en el ámbar de una foto virada al sepia.
Ahí estás, profetizando (sapiente sibila),
el alcance de las miradas otrora futuras,
ésas que dilatan, cada vez más,
la holgada travesía del tiempo y sus centurias.

Mayte Dalianegra.

Ilustración: fotografía antigua de Frida Kahlo con retoque virtual.

Safe Creative #1202281214599

lunes, 14 de enero de 2013

Y SE HIZO EL SILENCIO...

Éste es el final,
cantaba Jim Morrison
desde los surcos gastados
de un viejo vinilo.

Éste es el final.

Me echarás a faltar
más de lo que esperas;
mas ahora,
entre nuestros alféizares
minados por la escarcha de un invierno
tan frío como intenso,
se extiende la vastedad
de un desierto de silencio.

Éste es el final.

Mayte Dalianegra.

Pintura:"El árabe y su corcel", Jean León Gérôme (1824 - 1904).


THE DOORS - THE END

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

"Lady Godiva", 1897, John Collier.

"Mujeres de Amphissa", 1887, Sir Lawrence Alma-Tadema.

"Daphnephoria", Sir Frederic Leigthon.

"Hércules luchando con la Muerte por el cuerpo de Alcestis", Sir Frederic Leighton.

"Cleopatra testing poisons on condemned prisoners ", (Cleopatra testando venenos con prisioneros condenados), 1887, Alexandre Cabanel.